felicidad

Vivir el ahora y preocuparnos de que sea especial: algo realmente único y positivo. Sentir cada momento como una parte de nuestra vida que nos hace sentir quiénes somos. Creer en el presente y dejar atrás los quizás del pasado y los posibles futuros. ¿Qué te parece? A simple vista puede resultar muy fácil, pero lamentablemente he descubierto que no todos estamos por la labor de ser felices en el “aquí y ahora”. 

¿Seremos capaces de encontrar la felicidad sin disfrutar cada uno de nuestros actos? Está claro que cada persona tiene sus valores y el pilar que puede ser fundamental en mi vida, pues puede resultar simplemente un trozito insignificante en la construcción de tu historia. Pero, no vamos a hablar de ello.

Lo que hoy quiero trasladaros es eso: la falta de atención que muchos de nosotros ponemos en los gestos del día a día, los pequeños detalles que dejamos pasar por alto sin darnos cuenta que son esenciales para hacernos volar.

Despertar

Hay que vivir como se piensa, si no se acaba por pensar como se ha vivido.

Paul Charles Bourget 

Como siempre han dicho los sabios de la India, la paz interior es la vivencia más rica para construir nuestra felicidad y, así, poder compartirla. Entonces, ¿por qué no nos esforzamos en conseguir nuestro equilibrio personal para, luego, poder contagiar al resto de personas que nos acompañan en la travesía de la vida? Por todos es sabido que necesitamos estar fuertes para vencer los giros de 360 grados con los que nos sorprende la vida.

“Hay que saber moverse con las circunstancias de la vida y tratar de hacerlo con fluidez y sabiduría”. Ramiro A. Calleamistad

Tras observar a mi alrededor, he descubierto que hay muchas personas que no saborean los dulces diarios porque están demasiado ocupados en disfrazar la realidad en la que viven inmersos. Es decir, hay gente que intenta aparentar que es feliz: demostrando que tienen planes de futuros llenos de éxitos cuando lo único que están ocultando es un presente que carece de fuerza y actividad.

felicidadEs lo mismo que ocurre hoy con las Redes Sociales y el correspondiente afán por vender una realidad que, muchas veces, se distancia a marchas forzadas de la verdad. Hoy en día es muy fácil distorsionar la imagen personal (todos hemos pensado en ese amigo pesado que sabemos que está en su sofá y no para de postear imágenes en las que aparenta ser un tío molón que no para de viajar). Desgraciadamente, pecamos de usar las redes sociales como un escaparate en el que “promocionar” la vida que nos gustaría tener, en lugar de disfrutar el escenario vital que habitamos.

Aquel que tiene un porqué para vivir se puede enfrentar a todos los “cómos”. Friedrich Nietzsche vida

Llegados a este punto, me gustaría animar a esas personas a escapar: a salir corriendo de la rutina que les impide ser felices y ver lo maravillosa que resulta la vida. A veces, nos sumergimos tanto en “el que pensarán de mi” que perdemos la sensatez y el rumbo de lo verdaderamente importante.

¡Ojo! En mis observaciones no solo veo situaciones que me obligan a enfadarme con el comportamiento humano por tender a “suplantar identidades” de alguien que no son. También, me enorgullezco de ver que hay valientes que no tiemblan al ir a cenar solos a un restaurante o acudir a tomar una copa al bar de moda en soledad. ¡Un gran aplauso para ellos porque saben disfrutar del momento y de su tranquilidad humana! ¡Ojalá muchos aprendiéramos la lección!. 

“Que te guste lo que haces es felicidad”, como me recuerda mi amiga Mary Carmen. ¡Y cuánta razón tiene!

La vida es una continua enseñanza, así que está en nuestras manos el continuar aprendiendo y ser los mejores aprendices.

¡Que los fracasos se conviertan en los mejores instrumentos para alcanzar tu felicidad!.

¡SED FELICES AMIGOS! 
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