no

¿Por qué nos cuesta tanto decir “NO”? Muchas veces sentimos recelo ante determinadas situaciones: ya sea por el qué dirán”, “pensará que no le quiero”, “me quedaré sólo”, “le decepcionaré”…

Nos enfrentamos ante un sinfín de situaciones diarias que nos ponen entre el límite del “si y el no”. O mejor dicho: en la frontera entre “ellos o yo”.

yoLo más importante (según he comprobado y aprendido a base de errores) es ser coherente con uno mismo. “Somos humanos, no máquinas, y como tal, cometemos errores constantemente, me dice una buena amiga. Y así es: estamos aquí para aprender y buscar NUESTRO lugar.

  • Situaciones más comunes en las que cuesta decir “No”:

¿Voy a quedar para tomar un café si realmente me apetece quedarme tumbada en el sofá? Al final acudo por miedo a que le siente mal.

¿Ayudo a mi compi de trabajo cuando tengo una lista interminable de cosas por hacer? Tiendo a decirle que si, pese a que ello suponga atrasar mi carga de trabajo.

¿Me preocupo por el bienestar de la empresa en qué trabajo cuando debería esforzarme por disfrutar y vivir mi vida? La mayoría de las veces sentimos miedo a no estar a la altura.

¿Tengo miedo a mostrar mis pensamientos cuando las personas de mi alrededor opinan diferente a mi? A veces, no queremos tirarnos al precipicio para no sentirnos fuera de lugar.

yes:noCon esto quiero decir, y recalcar, que todos tenemos una tarea pendiente. Cada uno de nosotros deberíamos aprender a decir “NO a las demandas de las demás ya que será el único medio que nos lleve a cubrir NUESTRAS necesidades.

Por ejemplo, deberás vencer el miedo a decir “NO” a la persona que solo se acuerda de ti cuando te necesita y se olvida de ti el resto del tiempo… (Si has puesto nombre y cara a esta persona, convéncete para decirle que NO).

Para mi, el truco está en buscar el equilibrio entre “tu vida y el tiempo de los demás”. Sólo así, ganarás y sabrás quien está realmente contigo y quién está egoístamente contigo.

Anuncios