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Sonreír no es una obligación: significa mucho más que un placer. Nos ha tocado vivir unos tiempos complicados, sufrir las consecuencias de la inestabilidad. Por ello, para enfrentarnos al desequilibrio, a la inseguridad y a todos aquellos sentimientos negativos que te puedan rodear… Es necesario esbozar una sonrisa.

¡Te descubrimos los beneficios que puede tener una sonrisa! Porque recuerda: el hecho de que una persona sonría no significa que sea feliz sino que ha comprendido que es un símbolo de confianza, éxito, inteligencia emocional… ¡Lo mejor de todo es que es gratis!

  1. Reír te hace ser más productivo y creativo. Nuestra salud mental es muy inteligente. De ahí que si nos sentimos bien y sonreímos a nuestro frente, nuestro cerebro funcione más rápido y con mayor calidad. ¡Vamos a intentar ser más positivos!
  1. Sonreír disminuye el dolor físico y mental. Aunque parezca mentira, la teoría de la retroalimentación facial nos indica que cuando el cerebro percibe una sonrisa, éste emite las señales de recuperación. No importa que esa sonrisa sea falsa. Así que ya sabéis: sacar un segundo para dibujar una sonrisa en vuestra cara.
  1. La sonrisa es contagiosa. Por lo tanto, si tu transmites tu buen humor a través de una risa, posiblemente tu amigo de al lado te devuelva la sonrisa. Todo beneficios, ¿verdad?
  1. Sonreírse incrementa tu atractivo físico. “Tu físico es el espejo del alma así que sonríe”, me comenta mi madre. Y es cierto: cuando sonreímos tendemos a atraer la atención de los que nos rodean. sonrisa¡Anímate y prueba a sonreír en tu barrio!, ¡el efecto en el sexo opuesto es considerable!
  1. La sonrisa te acompaña en el camino a la felicidad. Con tan sólo una sonrisa, nuestro cerebro ya está produciendo serotonina y endorfinas que nos dan bienestar. ¿A qué estás esperando para regalar a una sonrisa a tu amiga, vecina o familiar? ¡Tú sales ganando!
  1. Sonreír alarga nuestras vidas. Está demostrado por la Universidad Estatal de Wayne (Ernest L. Abel y Michael L. Kruger,) que las sonrisas prolongan nuestros días al usar los músculos oculares y los de la boca.

Entonces está claro: la felicidad está en nuestras manos. Nosotros somos los dueños de nuestras sonrisas y, sólo nosotros, podemos regalarnos segundos de vida y enriquecernos. ¡Suerte con vuestras sonrisas! 😉 

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