???????????????????????? La vida son dos días. “Y tenemos que ser felices, no pierdas un segundo en ser infeliz”, me comenta reiteradamente mi madre.

Han pasado muchos días, muchos segundos, y, sobre todo, muchas cosas desde que dejé de escribiros. No porque haya querido, sino porque el cúmulo de situaciones que me han rodeado no han sido las más adecuadas: nuevo trabajo, nueva ciudad, nuevos y viejos amigos, nuevo… nuevo…nuevo… Todo ha sido nuevo.

¿Cómo afrontar los cambios? Tenemos dos caminos: nos dejamos llevar o lo sabemos afrontar. Muchas veces, dejarse llevar suena demasiado bien. Otras, es necesario pararse, reflexionar y ver si somos felices con lo que tenemos.

Ahora bien, con cambios y sin ellos. ¿Eres feliz? ¿Sabes enfrentarte y hacer frente a cada situación que se te presenta en la vida? Si no lo sabes, echa un ojo a los siguientes consejos. Quizás, te ayuden a superar los baches que creias imposibles.

1. Eres capaz. Muchas veces pecamos de negativos. Por ello, plantearse metas y planes de acción puede ayudarnos a establecer prioridades, motivarse con objetivos y, sobre todo, convencernos nosotros mismos de que podemos hacerlo. “Claro que puedes hacerlo”, me grita por mi abuela cada vez que le llamó buscando sus sabios consejos.

2. Medita. Busca tu momento, encuéntrate a ti mismo. Las prisas no son buenas, no   cabe duda. Si te encuentras con una persona que se alimenta de tu estrés: no le dejes. Tu puedes estudiar tu cambio: consigue que las personas de tu alrededor puedan ver quién eres. Es muy importante saber comunicarte.

3. Muestra tu disposición. Tus amigos, tus vecinos, tu familia… Todas las personas con las que te cruzas en tu día sienten tus vibraciones. Tan sólo un “buenos días” descifrará al resto tu estado de ánimo. Esfuérzate en cultivar tus relaciones, tus vínculos. Demuestra tu disposición en las relaciones sociales. Los factores, como los ideales sociales o la cultura de nuestro país, pueden influirte en tu manera de expresarte. Ten cuidado y demuestra quién eres.

4. Pide ayuda. Si consideras que nadie te entiende, que nadie puede meterse en tu piel: pide socorro. Quizás, te sorprendas. Puede ser que la amiga que vive estresada o el compañero de trabajo que no se involucra en las relaciones humanas, saque un hueco para regalarte esas palabras que estás deseando escuchar.

cambio2Cuídate, sobre todo cuídate. No dejes que los cambios signifiquen negatividad. Al contrario, los cambios sólo suponen dejar una cosa o situación para tomar otra.

¡Frena tu ritmo, encuéntrate y sé feliz!

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