facebook.1.Hoy, por fin, he descubierto porqué la mayoría de la sociedad está atrapada en Facebook. No quiero ser aguafiestas, ni muchos menos excluirme de la burbuja social en la que estamos sumergidos. Al fin y al cabo, Facebook me parece un invento curioso y, cuánto menos, útil. El pequeño problema es que muchas veces no controlamos a la red social, sino que ésta nos aborda a nosotros.

Simplemente, me apetece recopilar los grandes porqués de semejante adicción (la empresa de Mark Zuckerberg  ha confirmado que Facebook tiene más de 1.155 millones de usuarios activos el mes en todo el mundo). Una cifra, desde luego, llamativa si tenemos en cuenta que la red social ya tiene 10 añitos  y cuenta con más de 6.000 millones de “Me gusta” al día. Bien, todos podemos abrir los ojos y plantear una solución. Aquí os dejo las increíbles, pero verídicas conclusiones a las que he llegado:

  1. En muchas ocasiones, las personas se preocupan por la cantidad de amigos que tienen en la red social. La cuestión es percatarse de si esos “amigos” están en nuestra “realidad social”. No te dejes llevar por la cantidad sino por la calidad de amigos.
  1. El gusto por subir una fotografía en Facebook y, demostrar a través de la cantidad de me gusta lo popular que eres no tiene ningún sentido. En más de una ocasión he visto a personas decir “ a ver cuántos likes consigo”, “no entiendo porqué tengo tan pocos me gusta”, “vamos a ver quién consigue más likes”. No, ésta no es la actitud que más favorecerá nuestro ego personal.

  1. La App de Facebook se ha transformado en un MUST de los smartphones. ¡Lo he comprobado, mis ojos lo han visto! La mayoría de mis amigas aprovechan un segundo de despite durante las conversaciones face to face para echar una ojeada al escritorio de Facebook. Supongo que será muy interesante cotillear la vida de los demás.
  1. Utilizan FacebooFacebook.k como si fuera el único espacio de Internet. No, no es broma. En más de una ocasión mis oídos han temblado al escuchar la de horas y horas que mis amigas pueden pasar conectadas a esta red social. “Aprovecha el tiempo para leer noticias, buscar trabajo o encontrar un chollo en la red”, les sugiero con ironía.
  1. Ímpetu por aparentar lo que no es. Somos humanos y, como tal, nos esforzamos por exagerar los hechos que nos suceden, por desglosar cada sentimiento sin pudor. Ahora, utilizamos Facebook como una ventana, como una cristalera que sugiere que somos más felices, como una muestra de que nuestra relación amorosa es más pasional que las anteriores. No os engañéis, la mayoría de esas imágenes y comentarios se publican con un doble sentido.
  1. Muchos usuarios pecan por querer llamar la atención.  Considero que la red social es súper útil para contactar con amigos de la Universidad, para conectar con amigos de otros países… Pero, no creo que la red social tenga que sufrir la publicación de pensamientos de los demás.
    Jóvenes inmortalizando el momento con sus móviles.
    Jóvenes inmortalizando el momento con sus móviles.

    Los pasados SanFermines sufrí, me resigné mucho al ver como los corredores de la plaza inmortalizan el momento con su móviles para, seguramente subirlo a Facebook.

¡A dónde estamos llegando,  se juegan la vida por hacer una fotografía! No es de extrañar leer noticias como la del pasado mes en la que una conductora moría en un accidente mientras colgaba un selfie con un mensaje feliz.

No quiero extenderme más. Mis valoraciones acerca del cambio social que estamos viviendo no tienen fín. Sólo me gustaría enviaros un consejo: tiempo delante del ordenador, tiempo perdido en vuestra realidad social. Intentad sobrevivir 24 horas sin Facebook.

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